Los trastornos de la articulación temporomandibular son un grupo de afecciones musculoesqueléticas que se consideran la principal causa del dolor orofacial no dental. Estos trastornos constituyen la segunda afección musculoesquelética más común después del dolor lumbar. Se ha informado de que su prevalencia varía entre el 16,3 % y el 68 % en la adolescencia y hasta el 43 % en la población adulta general. La disfunción temporomandibular es una enfermedad de origen multifactorial. Los estudios han demostrado que estas afecciones están asociadas con la ansiedad y la depresión, los hábitos orales parafuncionales, el bajo nivel socioeconómico y factores genéticos. Las mujeres son más propensas a desarrollar estas afecciones, probablemente debido a la influencia de causas conductuales, hormonales, anatómicas y psicosociales.

La disfunción temporomandibular se caracteriza por diversos signos y síntomas directamente relacionados con la articulación, como dolor o sensibilidad en la región de la articulación temporomandibular (ATM) y las zonas preauriculares, limitación en la apertura de la boca o ruidos en la ATM durante el movimiento de la mandíbula. En algunos pacientes también pueden presentarse otras molestias menos comunes, como tinnitus, depresión, síntomas otorrinolaringológicos como discapacidad o pérdida auditiva, sensación de taponamiento y dolor de oído, dificultades para tragar y vértigo.

Estudios previos han informado que varios pacientes con trastornos de la ATM podrían sufrir cambios anatómicos en los tejidos óseos y/o blandos de la articulación temporomandibular. La anatomía de la ATM podría evaluarse mediante diversas técnicas, entre ellas la radiografía panorámica, la radiografía transcraneal, la tomografía computarizada de cone beam (TCCB) y la resonancia magnética (RM). La TCCB es una modalidad fiable para la evaluación de los defectos óseos de la ATM y esta es comparable a la tomografía computarizada (TC) en cuanto a precisión. Las imágenes de la ATM obtenidas mediante TCCB pueden proporcionar mucha información sobre los cambios óseos, incluyendo osteofitos, erosión, aplanamiento, esclerosis del hueso subcondral, anquilosis y seudoquistes.

En cuanto a los cambios óseos, no se encontraron diferencias significativas entre los pacientes con disfunción temporomandibular y los grupos asintomáticos en el presente estudio, que utilizó CBCT como herramienta de diagnóstico. Este hallazgo podría poner de relieve que las manifestaciones clínicas de los trastornos de la ATM muestran una escasa correspondencia con las alteraciones internas identificadas en las imágenes radiográficas. En consonancia con este hallazgo, Petersson, en un estudio de revisión, afirmó que los hallazgos radiológicos de la ATM podrían no correlacionarse constantemente con los hallazgos clínicos en pacientes con trastornos de la ATM. Además, Palconet informo de una escasa correlación entre los cambios estructurales en las imágenes TCCB y los signos y síntomas clínicos en los trastornos de la ATM. Magnus, en una serie de radiografías panorámicas correspondientes a pacientes con trastornos de la ATM, informaron de hallazgos radiográficos clínicamente relevantes relacionados con la ATM en el 25 % de los casos, mientras que el 11 % mostró hallazgos radiográficos relevantes no relacionados con trastornos de la ATM. Por el contrario, Cevi-danes encontró los pacientes con sintomatología dolorosa en la ATM tenían una frecuencia significativamente mayor de cambios condilares degenerativos en comparación con los individuos asintomáticos.
Referencia bibliográfica
Shahidi, S., Salehi, P., Abedi, P., Dehbozorgi, M., Hamedani, S., & Berahman, N. (2018). Comparison of the bony changes of TMJ in patients with and without TMD complaints using CBCT. Journal of Dentistry, 19(2), 142.