El hemangioma oral es una lesión vascular benigna que se caracteriza por la proliferación de células endoteliales y afecta principalmente los tejidos blandos de la región de la cabeza y el cuello. Puede presentarse en la lengua, el paladar y la mucosa bucal, aunque su aparición en los huesos maxilares es poco frecuente. Clínicamente, suele manifestarse como una inflamación de tamaño variable, con coloración azulada o violácea, y en algunos casos puede provocar asimetría facial. Generalmente es indoloro, pero debido a su naturaleza vascular existe riesgo de sangrado. Una característica clínica importante es que la lesión puede palidecer cuando se ejerce presión sobre ella.

Los flebolitos son calcificaciones que se forman dentro de las venas y vénulas como consecuencia de la organización de trombos y la acumulación de sales de calcio. Cuando aparecen asociados con hemangiomas de la región maxilofacial, constituyen un hallazgo importante para el diagnóstico. Radiográficamente, suelen observarse como estructuras redondeadas u ovaladas, bien delimitadas, de diferentes tamaños y con calcificaciones dispuestas en capas concéntricas. Esta apariencia característica se conoce como imagen en diana o blanco. Sin embargo, pueden confundirse con otras calcificaciones de los tejidos blandos, como los sialolitos o las calcificaciones de los ganglios linfáticos, por lo que es necesario evaluar cuidadosamente su localización, número, forma y distribución.

El caso clínico presentado corresponde a una paciente con una lesión vascular en el lado izquierdo de la cara, acompañada de inflamación difusa, coloración azul violácea y asimetría facial. En la exploración intraoral se identificó una lesión que se extendía desde la mucosa bucal hacia la rama mandibular. La radiografía panorámica mostró múltiples calcificaciones distribuidas irregularmente en las regiones maxilar y mandibular izquierdas. Para precisar sus características, se realizó una tomografía computarizada cone beam (TCCB), mediante la cual se identificaron múltiples estructuras redondeadas y ovaladas, con bordes definidos, aspecto en diana y diámetros aproximados de 3 a 6 mm, confirmando la presencia de flebolitos asociados al hemangioma.
El diagnóstico por imagen desempeña un papel fundamental para identificar estas lesiones y evitar tratamientos innecesarios derivados de interpretaciones incorrectas. La radiografía panorámica permite detectar calcificaciones sospechosas, mientras que la TCCB ofrece información tridimensional más precisa sobre su localización, cantidad, tamaño y distribución. Además, proporciona una buena resolución espacial con una dosis de radiación generalmente menor que la tomografía computarizada médica convencional. Según las características clínicas de cada paciente, los hemangiomas pueden tratarse mediante diferentes procedimientos, como la escleroterapia, determinados medicamentos o técnicas quirúrgicas. No obstante, cuando la lesión no ocasiona problemas funcionales ni estéticos importantes, puede optarse por el seguimiento clínico. En conclusión, reconocer la asociación entre los hemangiomas orales y los flebolitos, junto con una adecuada evaluación radiográfica, es esencial para establecer un diagnóstico correcto y orientar la conducta clínica.
Referencia bibliográfica
Duran, M. H., & Baybars, S. C. (2023). Oral Hemangiom with Multiple Phleboliths. Turkiye Klinikleri. Dishekimligi Bilimleri Dergisi, 29(1), 205-208.