La sustitución dental con una restauración soportada por implantes es un método de tratamiento predecible y eficaz. Las tasas de éxito a largo plazo están relacionadas con el fenómeno de la osteointegración de los implantes dentales. Sin embargo, el proceso de osteointegración del implante puede verse afectado por factores como la estabilidad primaria del implante, que depende de la geometría del implante, la técnica quirúrgica y el estado del hueso, es decir, la densidad y el volumen óseos. Por lo tanto, un estado óseo insuficiente puede dar lugar a complicaciones clínicas durante la colocación del implante dental o durante el proceso de osteointegración. Una de estas afecciones puede ser el defecto óseo medular osteoporótico focal, lo cual es una zona radiotransparente asintomática que suele descubrirse de forma incidental durante un examen radiográfico. Puede tener diversos tamaños y formas sin expansión del hueso cortical de la mandíbula. El defecto óseo medular osteoporótico focal consiste en médula roja hematopoyética con cantidades variables de médula amarilla grasa. Esta afección suele encontrarse en la región posterior de la mandíbula en mujeres adultas. Además, el defecto óseo medular osteoporótico focal se localiza principalmente en zonas edéntulas donde se ha realizado previamente una extracción dental. La falta de estabilidad primaria debido a esta condición puede provocar el desplazamiento o incluso la migración del implante hacia la mandíbula.
Fig.1

El tratamiento consta en rellenar el foco osteoporótico con sustituto óseo y atornillar el implante a nivel tisular, que tiene un cuello y un hombro. Se eligió este tratamiento para evitar posibles complicaciones relacionadas con la lesión del nervio alveolar inferior y el desplazamiento del implante hacia la médula ósea mandibular. Algunos autores presentaron datos sobre el desplazamiento accidental del implante hacia el espacio medular del cuerpo mandibular en pacientes con defecto óseo medular osteoporótico focal. El desplazamiento importante del implante puede causar principalmente la compresión o incluso la lesión del nervio alveolar inferior. La situación puede complicarse con una nueva intervención quirúrgica para la extracción de los implantes, durante la cual pueden producirse lesiones secundarias en el nervio. La mayoría de los autores de los casos presentados utilizaron implantes a nivel óseo que no estaban suficientemente fijados en la capa cortical de la mandíbula. Por el contrario, en este estudio se utilizó un implante a nivel del tejido con un reborde prominente.

Iwanaga y sus coautores investigaron la anatomía microquirúrgica de la pared superior del canal mandibular y el patrón óseo esponjoso por encima del canal mandibular. La vista inferior del canal se clasificó en cuatro grupos en función de la superficie de la pared superior del canal mandibular. En el caso de la clase II, la pared superior del canal mandibular era osteoporótica y, al rellenar con demasiada fuerza el defecto de la médula ósea osteoporótica, los gránulos del sustituto óseo podían penetrar en el canal mandibular. Esto puede provocar una complicación grave: la compresión del nervio alveolar inferior. Por eso, el relleno del defecto óseo debe realizarse con suavidad, sin presión, dando forma al alveolo del implante con un medidor de profundidad, antes de atornillar el implante. Es importante señalar que es necesario asegurarse de que el sustituto óseo rellene la cavidad entre las paredes bucal y lingual, para garantizar el relleno bicortical del defecto.
Referencia bibliográfica
Juodzbalys, G. (2022). Dental Implant Placement in Focal Osteoporotic Bone Marrow Defect: a Case Report and Treatment Recommendations. Journal of Oral & Maxillofacial Research, 13(3), e5.
