La sinusitis maxilar de origen odontogénico constituye una entidad clínica de gran importancia debido a la estrecha relación anatómica entre los dientes posteriores del maxilar superior y el seno maxilar. Esta proximidad favorece que diversas patologías dentarias, así como algunos procedimientos odontológicos, puedan afectar directamente la mucosa sinusal y desencadenar procesos inflamatorios o infecciosos. Entre las principales causas se encuentran las lesiones periapicales, la enfermedad periodontal avanzada, las extracciones dentales y los tratamientos endodónticos cuando se produce la extrusión accidental de materiales o la instrumentación sobrepasa el límite apical.
Desde el punto de vista clínico, el diagnóstico puede representar un desafío, ya que los síntomas suelen ser similares a los de una sinusitis de origen no odontogénico. Los pacientes pueden presentar dolor facial, sensación de presión en la región maxilar, congestión nasal, secreción unilateral, cefalea y molestias al masticar. Debido a ello, resulta indispensable realizar una historia clínica detallada y una exploración tanto odontológica como otorrinolaringológica para identificar el origen real de la afección. La presencia de antecedentes de tratamientos dentales recientes o de infecciones en dientes posteriores superiores debe considerarse un dato relevante durante la evaluación.

Desde el punto de vista clínico, el diagnóstico puede representar un desafío, ya que los síntomas suelen ser similares a los de una sinusitis de origen no odontogénico. Los pacientes pueden presentar dolor facial, sensación de presión en la región maxilar, congestión nasal, secreción unilateral, cefalea y molestias al masticar. Debido a ello, resulta indispensable realizar una historia clínica detallada y una exploración tanto odontológica como otorrinolaringológica para identificar el origen real de la afección. La presencia de antecedentes de tratamientos dentales recientes o de infecciones en dientes posteriores superiores debe considerarse un dato relevante durante la evaluación.
La sinusitis maxilar de origen odontogénico continúa siendo una condición que puede pasar desapercibida cuando no se realiza una evaluación integral del paciente. Por ello, el diagnóstico debe apoyarse en la correlación entre los hallazgos clínicos y los estudios de imagen, especialmente la tomografía TCCB, la cual aporta información detallada para identificar la causa del problema. Un abordaje interdisciplinario entre el odontólogo, el radiólogo maxilofacial y, cuando sea necesario, el otorrinolaringólogo, favorece un tratamiento oportuno y mejora el pronóstico del paciente. Además, el reconocimiento temprano de esta entidad permite evitar complicaciones mayores y contribuye a preservar la salud tanto de las estructuras dentarias como del seno maxilar.
Referencia bibliográfica
Gaballah, K., & Hassan, M. (2023). A white cloud in the antrum: Maxillary sinusitis following an endodontic treatment. Asian Journal of Surgery, 46(4), 1690-1691.
