Las anomalías de la articulación temporomandibular (ATM) comprenden diferentes variaciones anatómicas y alteraciones del desarrollo que pueden ser asintomáticas o producir cambios funcionales y estructurales. Algunas se relacionan con procesos de remodelación, maloclusión, traumatismos o alteraciones del desarrollo. Su identificación mediante estudios de imagen es importante para diferenciar variantes anatómicas de verdaderas patologías y para valorar posibles complicaciones antes de realizar procedimientos quirúrgicos.

La hipoplasia o aplasia condilar consiste en un desarrollo insuficiente o ausencia del cóndilo mandibular. Puede ser congénita o adquirida y presentarse de manera unilateral o bilateral. Cuando es unilateral puede provocar desviación mandibular, asimetría facial y alteraciones en la posición de la mandíbula. Entre sus posibles causas adquiridas se encuentran traumatismos, infecciones, radiación y otros factores sistémicos. En algunos casos puede asociarse con anquilosis de la ATM. Por otra parte, la hiperplasia condilar se caracteriza por un aumento excesivo del tamaño y crecimiento del cóndilo, generalmente acompañado por modificaciones del ramo y cuerpo mandibular. Suele presentarse de forma unilateral y puede producir asimetría facial debido a la desviación del mentón hacia el lado contrario al afectado. La reabsorción condilar idiopática, en cambio, implica una pérdida progresiva del tejido condilar, que puede producir disminución de la prominencia del mentón y cambios en la posición mandibular. Otra variante importante es la neumatización extensa del hueso temporal, que puede extenderse hacia la fosa glenoidea y la eminencia articular. Aunque puede ser una variante anatómica, tiene importancia clínica porque aumenta el riesgo de perforación durante determinados procedimientos quirúrgicos y puede facilitar la propagación de infecciones, inflamaciones o lesiones hacia estructuras vecinas.

Finalmente, el desarreglo interno de la ATM corresponde a una alteración mecánica de la relación normal entre el disco articular, el cóndilo y la eminencia articular. El desplazamiento del disco es una de las causas más frecuentes y puede acompañarse de dolor, ruidos articulares y alteraciones en el movimiento mandibular. Sin embargo, la presencia de un disco desplazado no siempre significa que exista un desarreglo interno clínicamente significativo. La evaluación de estas alteraciones requiere correlacionar los hallazgos radiográficos con los signos y síntomas del paciente. Las técnicas de imagen permiten valorar tanto las estructuras óseas como la posición y características de los tejidos blandos, facilitando el diagnóstico y la planificación del tratamiento.

Referencia bibliográfica
Bag, A. K., Gaddikeri, S., Singhal, A., Hardin, S., Tran, B. D., Medina, J. A., & Curé, J. K. (2014). Imaging of the temporomandibular joint: An update. World journal of radiology, 6(8), 567.