La obturación de los conductos radiculares constituye una etapa fundamental del tratamiento endodóntico, ya que busca conseguir un sellado adecuado del sistema de conductos después de su limpieza, conformación y desinfección. El objetivo principal es evitar la entrada y proliferación de microorganismos y favorecer la reparación de los tejidos periapicales. Sin embargo, durante la preparación y obturación pueden producirse errores que ocasionen la salida del material de sellado más allá del foramen apical, fenómeno conocido como extrusión o sobreobturación. La extrusión puede relacionarse con diferentes factores, entre ellos una determinación incorrecta de la longitud de trabajo, una instrumentación excesiva, la anatomía compleja de los conductos, la reabsorción apical, la presencia de ápices inmaduros, el uso excesivo de sellador y una presión elevada durante la compactación. También pueden contribuir la alteración de la forma del foramen apical y determinadas características anatómicas de las raíces. Por este motivo, la determinación precisa de la longitud de trabajo y el control de los procedimientos de instrumentación y obturación son elementos importantes para disminuir el riesgo de que el material alcance los tejidos perirradiculares.

En general, pequeñas cantidades de material extruido pueden ser toleradas por los tejidos periapicales y no necesariamente impiden la cicatrización. No obstante, cuando el material entra en contacto con estructuras anatómicas importantes, pueden presentarse complicaciones. En los dientes posteriores superiores existe la posibilidad de que el material alcance el seno maxilar, donde puede actuar como un cuerpo extraño y favorecer procesos inflamatorios, incluyendo sinusitis. En la mandíbula, la extrusión cercana al conducto mandibular puede asociarse con alteraciones sensitivas, especialmente cuando existe contacto o presión sobre estructuras nerviosas. También puede producirse una reacción inflamatoria de los tejidos conectivos frente al material extraño. La respuesta de los tejidos depende tanto de la cantidad y localización del material extruido como de las características del material utilizado y de la situación clínica previa. La presencia de una lesión periapical y una infección persistente son factores particularmente importantes en la evolución del tratamiento. La infección bacteriana constituye uno de los principales elementos relacionados con la inflamación periapical y con el fracaso endodóntico, por lo que la eliminación de la biopelícula, la irrigación adecuada y la correcta desinfección del sistema de conductos tienen una importancia fundamental.

El análisis de la literatura y de casos clínicos muestra que la presencia de material de obturación más allá del ápice no necesariamente significa que el tratamiento vaya a fracasar. En determinados casos se observa reparación de las lesiones periapicales y ausencia de síntomas durante el seguimiento, incluso cuando existe una pequeña cantidad de material extruido. La reparación puede producirse sin que sea indispensable la reabsorción completa del material. Por ello, la valoración del resultado debe considerar el estado clínico, radiográfico y biológico del paciente, y no únicamente la posición del material de obturación. En conclusión, la extrusión del material de obturación es una posible complicación del tratamiento endodóntico que puede presentar desde una evolución favorable hasta complicaciones dependiendo de su localización y de las estructuras comprometidas. Una adecuada preparación biomecánica, irrigación, determinación de la longitud de trabajo y obturación controlada permiten reducir este riesgo. La evidencia revisada indica que la extrusión del sellador por sí sola no constituye necesariamente una causa de fracaso endodóntico; la persistencia de la infección y la presencia de factores periapicales tienen una mayor relevancia para la evolución y cicatrización del tratamiento.
Referencia bibliográfica
Геранін, С. І. (2024). Consequences of the overfilling in endodontic practice. Periapical reaction and potential complications. Харківський стоматологічний журнал, 1(1), 48-64.