El papel del CBCT en la evaluación de la vía aérea superior

El papel del CBCT en la evaluación de la vía aérea superior

La tomografía computarizada cone beam (TCCB) representa un avance importante en el diagnóstico odontológico, especialmente en ortodoncia, debido a su capacidad para obtener imágenes tridimensionales de las estructuras craneofaciales. A diferencia de las radiografías convencionales, que presentan las estructuras anatómicas en dos dimensiones, esta tecnología permite observar los maxilares, las relaciones esqueléticas, los tejidos circundantes y la vía aérea superior desde diferentes planos. Esto facilita una evaluación anatómica más completa y contribuye a mejorar la planificación de los tratamientos odontológicos.

Fig. 1: Vista tridimensional de las vías respiratorias mediante TCCB.

Una de las aplicaciones relevantes del TCCB es el análisis de la vía aérea superior, que comprende las regiones nasofaríngea, orofaríngea e hipofaríngea. Mediante la reconstrucción tridimensional, es posible delimitar estas regiones y estudiar su volumen, forma, área transversal y zonas de estrechamiento. Esta información permite identificar variaciones anatómicas que podrían pasar inadvertidas en una radiografía lateral de cráneo, en la cual las estructuras se superponen y no es posible determinar con precisión su profundidad. Asimismo, las imágenes permiten analizar la relación entre la vía aérea y las estructuras craneofaciales, incluyendo la posición de los maxilares y la mandíbula, aspectos importantes para comprender las características anatómicas de cada paciente. En ortodoncia, la evaluación de la vía aérea mediante TCCB puede complementar el estudio de las maloclusiones y las discrepancias esqueléticas. La posición mandibular, la relación entre los maxilares y la configuración de los tejidos blandos pueden asociarse con diferencias en las dimensiones del espacio faríngeo. La visualización tridimensional permite examinar estas relaciones con mayor detalle y aporta información útil durante la planificación de tratamientos ortodóncicos y procedimientos ortognáticos. Además, el análisis volumétrico puede contribuir a comparar las características anatómicas antes y después de determinadas intervenciones, siempre que las imágenes se obtengan y analicen bajo condiciones estandarizadas.

Fig. 2: Cefalograma lateral reconstruido a partir de una tomografía computarizada de haz cónico.

Otra aplicación importante es su utilidad complementaria en la evaluación de pacientes con sospecha de alteraciones respiratorias durante el sueño, como la apnea obstructiva del sueño. La TCCB permite observar la anatomía de la vía aérea e identificar estrechamientos o diferencias morfológicas que pueden orientar la evaluación clínica. Sin embargo, las imágenes representan las dimensiones de la vía aérea en un momento determinado y están condicionadas por factores como la posición de la cabeza, la postura lingual, la respiración y las características de la adquisición. Por ello, un volumen reducido o un estrechamiento observado en la tomografía no confirma por sí solo la presencia de apnea ni permite determinar directamente la función respiratoria.

En conclusión, LA TCCB constituye una herramienta valiosa para el estudio tridimensional de la vía aérea superior y su relación con las estructuras dentofaciales. Su principal ventaja es la posibilidad de analizar la anatomía desde diferentes planos y realizar mediciones volumétricas que complementan la información obtenida mediante radiografías convencionales. No obstante, su utilización debe estar justificada por las necesidades clínicas, con protocolos que limiten la exposición a la radiación. La interpretación de sus hallazgos debe integrarse con la exploración clínica y, cuando exista sospecha de trastornos respiratorios del sueño, con la valoración médica correspondiente.

Referencia bibliográfica

Nanjannawar, L. G., Agrawal, J. M., Agrawal, M. S., & Parushetti, A. D. (2013). CBCT in orthodontics: the wave of future. The journal of contemporary dental practice, 14, 153-157.

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