El uso de rellenos cosméticos faciales ha aumentado considerablemente en los últimos años, por lo que es cada vez más frecuente que los odontólogos encuentren estos materiales de forma incidental durante la interpretación de estudios de tomografía computarizada cone beam (TCCB). Debido a que los diferentes materiales utilizados para el aumento de tejidos blandos presentan características radiográficas variables, pueden confundirse con procesos patológicos, calcificaciones, cuerpos extraños o lesiones de origen odontogénico. Por ello, el conocimiento de su apariencia imagenológica es fundamental para realizar un diagnóstico preciso y evitar procedimientos innecesarios.
El objetivo del estudio fue describir las características imagenológicas de diversos rellenos cosméticos observados mediante TCCB y destacar su relevancia clínica en la práctica odontológica. Se analizaron estudios de pacientes que presentaban antecedentes de procedimientos estéticos faciales, identificando la localización, distribución y densidad de los materiales utilizados. Los resultados mostraron que la apariencia radiográfica depende del tipo de relleno empleado. Algunos materiales presentan una radiopacidad elevada debido a la presencia de calcio u otros componentes minerales, mientras que otros son prácticamente radiolúcidos y solo ocasionan alteraciones leves en los tejidos blandos. Asimismo, se observó que ciertos rellenos pueden cambiar su aspecto con el paso del tiempo, ya sea por degradación, migración o calcificación secundaria.

Los hallazgos fueron más frecuentes en regiones como los labios, mejillas, surcos nasolabiales, mentón y otras áreas periorales, zonas de especial interés para la odontología debido a su proximidad con estructuras maxilofaciales. Estas imágenes pueden superponerse a estructuras anatómicas normales o aparentar alteraciones patológicas, lo que representa un reto diagnóstico si no se conoce el antecedente de tratamientos estéticos del paciente. Además, algunos materiales pueden generar artefactos en la imagen que dificultan la evaluación de estructuras adyacentes. Otro aspecto relevante es la importancia de la comunicación entre el paciente y el profesional de la salud. Muchos pacientes no consideran los procedimientos estéticos faciales como parte de su historial médico y, por ello, omiten informar sobre la aplicación de rellenos durante la anamnesis. Esta falta de información puede dificultar la interpretación de las imágenes y generar incertidumbre diagnóstica. En consecuencia, resulta recomendable que el odontólogo incluya preguntas específicas sobre tratamientos estéticos faciales durante la historia clínica, especialmente antes de realizar estudios imagenológicos, procedimientos quirúrgicos o tratamientos con implantes, favoreciendo así una evaluación más precisa y una toma de decisiones clínicas basada en información completa.

Desde el punto de vista clínico, la correcta interpretación de estos hallazgos permite diferenciar los rellenos cosméticos de enfermedades o lesiones que requieren tratamiento. Una adecuada historia clínica, complementada con el conocimiento de las características imagenológicas de cada material, reduce el riesgo de diagnósticos erróneos y mejora la planificación de procedimientos odontológicos, quirúrgicos e implantológicos. En conclusión, el CBCT constituye una herramienta útil para identificar los rellenos faciales, y el profesional debe estar familiarizado con sus diferentes patrones de presentación para garantizar una interpretación radiológica adecuada, evitar intervenciones innecesarias y ofrecer una atención clínica más segura y predecible.
Referencia bibliográfica
Lee, C., Choi, Y. J., Jeon, K. J., Choi, S. H., & Han, S. S. (2022). Imaging feature of cosmetic fillers in cone-beam computed tomography and its dental consideration. Head & Face Medicine, 18(1), 24.