El seno maxilar es una estructura anatómica de gran importancia en la planificación de tratamientos con implantes dentales, especialmente en la región posterior del maxilar, debido a su cercanía con las raíces de los dientes y a la necesidad frecuente de realizar procedimientos de elevación o aumento del seno. Las alteraciones odontogénicas, como las lesiones periapicales, las infecciones dentales, los tratamientos endodónticos con lesiones persistentes y la pérdida de dientes, pueden influir en la salud del seno maxilar y producir cambios en su mucosa. Por esta razón, es fundamental realizar una evaluación radiográfica detallada antes de llevar a cabo procedimientos quirúrgicos relacionados con implantes o elevación del seno. La tomografía computarizada cone beam (TCCB) permite obtener imágenes tridimensionales de alta resolución y analizar con mayor precisión la anatomía del seno maxilar, las estructuras óseas y la relación entre las raíces dentales y el piso del seno. Entre las alteraciones que pueden identificarse se encuentran el engrosamiento de la mucosa, los quistes o pólipos y las opacificaciones del seno. El engrosamiento de la mucosa constituye uno de los hallazgos más frecuentes y puede estar relacionado con procesos inflamatorios de origen dental. Los quistes y pólipos suelen observarse como imágenes de tejidos blandos con forma redondeada o abovedada, mientras que las opacificaciones representan una ocupación parcial o extensa de la cavidad sinusal. La TCCB facilita además la evaluación de estas alteraciones en diferentes planos, permitiendo establecer con mayor claridad su extensión y relación con las estructuras dentales.

Uno de los aspectos más importantes señalados es la relación entre las patologías del seno maxilar y los factores de origen odontogénico. Las lesiones periapicales próximas al seno pueden favorecer cambios inflamatorios en la mucosa sinusal, incluso cuando no existe una comunicación directa entre la lesión dental y la cavidad sinusal. En cambio, los dientes tratados endodónticamente que no presentan lesiones periapicales no muestran la misma relación con las alteraciones sinusales. La ausencia de dientes posteriores también puede asociarse con cambios en el seno maxilar, por lo que los espacios edéntulos deben evaluarse cuidadosamente antes de planificar la colocación de implantes. Estos hallazgos tienen especial importancia en los procedimientos de elevación del seno y en la planificación implantológica. La presencia de una alteración sinusal puede modificar el abordaje quirúrgico y, dependiendo de sus características, requerir una evaluación complementaria antes de realizar el tratamiento. Las opacificaciones extensas pueden ser particularmente relevantes debido a su posible repercusión sobre la cirugía de aumento del seno. Por ello, el diagnóstico radiográfico previo permite identificar condiciones que podrían pasar desapercibidas mediante estudios bidimensionales y ayuda a reducir posibles complicaciones.
En conclusión, la evaluación del seno maxilar mediante TCCB constituye una herramienta importante en la planificación de tratamientos implantológicos, ya que permite valorar simultáneamente la anatomía sinusal, las estructuras óseas y las posibles causas odontogénicas asociadas. La identificación de lesiones periapicales, alteraciones de la mucosa, quistes, pólipos, opacificaciones y zonas edéntulas permite realizar una valoración más completa del paciente antes de procedimientos como la elevación del seno o la colocación de implantes. Una interpretación cuidadosa de estas imágenes contribuye a establecer una planificación quirúrgica más segura y predecible.
Referencia bibliográfica
Küçükkurt, S. (2025). Maxillary sinus pathologies in dental implant candidates: CBCT-based prevalence and odontogenic risk factors. BMC oral health, 25(1), 776.