Los implantes dentales constituyen una alternativa eficaz para la rehabilitación bucodental y contribuyen a la calidad de vida de los pacientes. No obstante, el procedimiento de colocación de implantes no está exento de errores técnicos, que pueden producirse como consecuencia de fallos en la planificación quirúrgica o en la identificación precisa de las estructuras anatómicas. Entre los errores técnicos se incluyen una distancia inadecuada entre el implante y las estructuras adyacentes, la perforación de las placas corticales y la penetración en puntos de referencia anatómicos. Estos errores pueden dar lugar a complicaciones clínicas como la falta de osteointegración, defectos óseos, hemorragias, trastornos neurosensoriales y procedimientos quirúrgicos adicionales innecesarios. En consecuencia, el fracaso del implante (ya sea precoz o tardío) tiene una alta probabilidad de ocurrir.
La tomografía computarizada de haz cónico (TCCB) es la modalidad de imagen más ampliamente recomendada para la planificación de implantes, ya que permite realizar mediciones tridimensionales precisas del sitio óseo del implante y una identificación exacta de las estructuras anatómicas y sus variaciones. Sin embargo, para las evaluaciones posoperatorias, el uso de la TCCB se ve limitado por la aparición de artefactos de endurecimiento del haz y la dosis de radiación relativamente alta. Aun así, la TCCB es un método útil para evaluar los errores de posicionamiento del implante y está indicada cuando los pacientes presentan síntomas clínicos como dolor y movilidad del implante, ya que proporciona información adicional en comparación con las imágenes bidimensionales. También es importante tener en cuenta que los errores técnicos pueden estar relacionados con las complicaciones que no provocan síntomas inmediatos. Por lo tanto, la evaluación de los implantes en las tomografías computarizadas de haz cónico realizadas por otros motivos podría contribuir a la detección precoz de estos errores en una fase presintomática.
Fig.1

Conocer la prevalencia de los diferentes tipos de errores de colocación de implantes y dónde se producen con mayor frecuencia es esencial para concientizar a los odontólogos sobre la importancia de una planificación quirúrgica adecuada. Hasta la fecha, existen pocos estudios sobre este tema que utilicen una muestra representativa de tomografías dentales. La penetración en estructuras anatómicas es muy frecuente en la muestra, especialmente en el maxilar superior. Según la prueba de Spearman, cuanto mayor es el diámetro del canal del incisivo, mayor es la incidencia de perforación en el mismo. Las lesiones en esta estructura pueden causar daños en el nervio nasopalatino y, en consecuencia, pérdida sensorial en la región La evidencia muestra que la penetración de los implantes en el seno maxilar o la fosa nasal puede provocar inflamación de la mucosa y el desarrollo de rinitis o sinusitis postoperatorias, aunque algunos autores han argumentado que puede que no haya complicaciones importantes.

En la mandíbula, la frecuencia de penetración de los implantes en el canal mandibular y el foramen mental es similar (del 3,9 % al 6,6 %). En tales casos, debe tenerse en cuenta la posible presencia de trastornos neurosensoriales. La principal causa de lesión del canal mandibular es la planificación quirúrgica basada únicamente en radiografías convencionales, por lo que estos hallazgos respaldan la importancia de la TCCB en la fase preoperatoria.
Referencia bibliográfica
Ribas, B. R., Nascimento, E. H. L., Freitas, D. Q., dos Anjos Pontual, A., dos Anjos Pontual, M. L., Perez, D. E. C., & Ramos-Perez, F. M. M. (2020). Positioning errors of dental implants and their associations with adjacent structures and anatomical variations: a CBCT-based study. Imaging science in dentistry, 50(4), 281.
