Tomografía odontológica para la evaluación de lesiones dentales que afectan el seno maxilar

Tomografía odontológica para la evaluación de lesiones dentales que afectan el seno maxilar

La calidad de las imágenes de haz cónico (TCCB) y la facilidad de uso y de interpretación, gracias a la visualización MPR (multiplanar) que se proporciona con cada exploración, las hacen especialmente prácticas y fáciles de manejar. El contraste aire-mucosa-hueso es excelente, lo que permite un estudio muy interesante de la anatomía de las cavidades nasales y de la ventilación. Los derrames, el engrosamiento de la mucosa y la obstrucción de los ostium son perfectamente visibles, con una precisión igual o superior a la de la TC (tomografía computarizada). Cualquier patología inflamatoria o infecciosa de los senos paranasales es accesible al examen con haz cónico, con una exploración topográfica completa. Sin embargo, al igual que con la TC sin inyección de contraste, no es posible distinguir entre un simple engrosamiento de la mucosa, un quiste mucoso, un pólipo y una retención. Solo la detección de un nivel horizontal indica la naturaleza líquida del contenido.

Fig.1.Comparación entre una tomografía computarizada (a) y una imagen de haz cónico (TCCB) (b) de un quiste radiculodental, exceso de pasta de obturación en el diente 27 y reacción de engrosamiento de la mucosa sinusal.

La tomografía de haz cónico muestra sus ventajas frente a la TC en el estudio de las relaciones entre los dientes y los senos paranasales. La exploración en alta resolución permite acceder al interior del diente, revelando conductos accesorios o supernumerarios, obturaciones incompletas o ausentes, fisuras radiculares, perforaciones instrumentales y lesiones endoperiodontales. Se obtiene acceso a las microperforaciones del piso del seno que dan a las zonas dentales apicales, así como a las comunicaciones bucosinusales. Tal precisión no está disponible actualmente en la TC convencional en condiciones normales de exploración del seno.

Fig.2. Reconstrucción retrospectiva centrada en los ápices del diente 16: quiste radiculodental debido a un relleno incompleto del canal vestibular distal del diente 16, microperforación del suelo del seno y engrosamiento de la mucosa adyacente.

Si se detecta un tumor que invade el tejido blando, es obligatorio realizar una TC y/o una RM (resonancia magnética). Por otro lado, los tumores intraóseos pueden evaluarse mediante TCCB (tomografía computarizada cone beam), siempre que no sea necesario el uso de contraste, lo que permite un excelente estudio topográfico de la extensión ósea, cualquier calcificación intratumoral o la delgadez de la pared ósea perilesional. El estudio de la remodelación ósea fina requiere una buena resolución espacial. Este es el caso de la evaluación de la extensión ósea de procesos infecciosos de origen dental o sinusal, la perforación fina o el difuminado de los suelos sinusales y las corticales opuestas a las zonas dentales, las trayectorias de las fístulas intraóseas y el adelgazamiento o difuminado de las paredes. La calcificación de la mucosa, a lo largo de la pared por metaplasia ósea de la membrana de Schneider durante procesos inflamatorios subagudos o crónicos, también puede detectarse.

Fig.3. a:Sinusitis fúngica con aspergiloide que se manifiesta como filamentos calcificados alrededor de un fragmento de pasta de obturación dental en el seno maxilar izquierdo. b: Opacidad en el seno esfenoidal izquierdo con aspecto de bola fúngica, a pesar de la ausencia de calcificación. Diagnóstico confirmado durante la intervención. Cortes coronal y sagital.

Referencia bibliográfica

Hodez, C., Griffaton-Taillandier, C., & Bensimon, I. (2011). Cone-beam imaging: applications in ENT. European annals of otorhinolaryngology, head and neck diseases128(2), 65-78.

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